miércoles, 15 de febrero de 2012

ALIMENTOS PARA AUMENTAR LA PASIÓN


Una buena comida siempre se ha considerado como un buen preludio de un encuentro amoroso. Existen en los alimentos componentes capaces de estimular la pasión. Son bien reconocidas las propiedades del marisco como un buen recurso para aumentar la libido, si bien este plato no sería muy recomendable en personas con colesterol elevado.

El diccionario denomina afrodisíaco a cualquier sustancia que en teoría aumenta la pasión mediante su ingesta, ya sea en forma de comida o bebida. El término es una referencia a Afrodita, diosa griega del amor, que surgió desnuda de la espuma del Mar de Cythera (en el siglo VI, a. de C.) cuando el dios Cronos mató y castró a su padre, arrojando sus genitales al océano.

La Historia de la humanidad ha dejado constancia de que en todas las culturas se han preparado ungüentos, pócimas de amor y prácticas rituales para atraer al sexo opuesto, aumentar la potencia y la fertilidad. Estas cualidades se atribuyeron por muchos años a plantas y alimentos cuya forma se parecía mucho en su estado natural a los órganos genitales. Los antiguos aztecas consideraron importante potencializador al aguacate y por miles de años ha sido considerada afrodisíaca. En la Edad Media se recomendaba comer frutos con montones de semillas, como granada e higo, para quienes querían muchos hijos.

Otros alimentos deben su fama de estimuladores a verdaderas cualidades medicinales, como albahaca, perejil, hierbabuena, cebolla, pimienta negra, clavo, jengibre y chile, ya que aumentan el riego sanguíneo en el aparato urogenital (del que forman parte los órganos genitales).

Igualmente se sabe que el alcohol en dosis moderadas ejerce efecto deshinibidor, estado muy propicio para la actividad erótica, pero en exceso reduce el deseo. El más famoso, y que ha trascendido varios siglos, es el champán, reconocida bebida burbujeante elaborada con uvas, y que a decir de muchos surte especial efecto erótico en la mujer más que en el hombre.

Consejos sobre alimentación y estilo de vida


Útiles para reducir el riesgo de cáncer:
1.      Reducir el consumo de grasa al 20% del total de calorías consumido, de forma que las grasas saturadas constituyan menos del 10% del total de calorías consumidas. Eliminar las grasas hidrogenadas.
2.      Aumentar la fibra a una cantidad de entre 25 y 35 gramos al día
3.      Comer mucha fruta y verdura frescas
4.      Tomar alimentos ricos en antioxidantes betacarotenos, y vitaminas C y E
5.      Cambiar la carne roja por la de ave o pescado
6.      Tomar alimentos ricos en calcio
7.      Reducir los niveles de estrés en nuestra vida
8.      Mantenerse en un peso adecuado según su tipo de cuerpo
9.      Hacer ejercicio al menos tres veces por semana
10.  No fumar y tampoco beber en excesivo. 

ALIMENTACIÓN PARA PERSONAS CON CÉLULAS CANCERÍGENAS


1. El azúcar es un alimento estimulante del cáncer. Eliminando el azúcar de nuestra alimentación se elimina un alimento que fortalece la proliferación de células cancerígenas. Los sustitutos de la azúcar, tales como: Nutra Sweet, Equal, Spoonful, etc., son fabricados con Aspartame, el cual es dañino. Un mejor sustituto del azúcar es la miel de abeja y la melaza, pero siempre en pequeñas cantidades. El único edulcorante que no contiene Aspartame es "SPLENDA". La sal de mesa se le añade un químico para el color blanco, lo cual es también un estimulante para el crecimiento de células cancerígenas. La mejor alternativa es la sal marina y Bragg's aminoácidos.

2. La leche produce en el cuerpo flemas, especialmente en el tracto gastro-intestinal. El cáncer se alimenta de flemas. Eliminando la leche y sustituyéndola con leche de soya sin azúcar produce que las células cancerígenas mueran de hambre.

3. Las células cancerígenas se desarrollan en un ambiente ácido. Una dieta estructurada en cárnicos es ácida, por lo tanto es preferible ingerir pescado (Omega 3 y Omega 6) y carnes blancas (pollo) en lugar de carne de cerdo. La carne roja también contiene antibióticos de ganado (animales), hormonas del crecimiento y parásitos, todos ellos son dañinos, especialmente para la persona con cáncer.

4. Una dieta elaborada con un 80 % de vegetales frescos y jugos, granos, semillas, nueces y un poco de frutas estimularía a crear un ambiente alcalino (PH mayor de 7) en el cuerpo. Alcalinidad es salud. El resto de la alimentación (20%) puede ser provista de alimentos cocidos como granos. Un jugo de vegetales frescos provee encimas vivas las cuales son fácilmente absorbidas, penetrando al nivel celular en 15 minutos, alimentando y estimulando el desarrollo de células sanas y saludables. Para conseguir encimas vivas que contribuyan a desarrollar células saludables pruebe y beba zumo, jugo o extracto de vegetales frescos (la mayoría de los vegetales incluyendo habichuelas y judías jóvenes). Además ingiera vegetales 2 o 3 veces al día. Las encimas son destruidas a temperatura de 104º F (40º C), por lo tanto cocine sus vegetales a temperaturas inferiores a 40º C, de esta manera garantiza los nutrientes que ellos poseen que NO son beneficiosos para células cancerígenas.

5. Elimine el café, el té y el chocolate, los cuales contienen cafeína. Té verde es mejor alternativa y posee propiedades que combaten el cáncer. La mejor agua para beber es el agua purificada o filtrada. Esto evita conocidos tóxicos y metales pesados en el agua. El agua destilada es ácida, evítela.

6. El cáncer es una enfermedad de la mente, del cuerpo y del espíritu. Una actitud proactiva y un espíritu positivo ayudan, indudablemente, al portador de cáncer a sobrevivir. La ira, la soledad y la tristeza provocaran un fuerte estrés al organismo, creando un medio ácido en el mismo.

7. Las células cancerígenas no pueden operar en un ambiente oxigenado. Ejercicios diarios y respiración profunda contribuyen a que las células reciban más oxígeno. La terapia con oxígeno es otra forma a emplear para destruir células cancerígenas.

ALIMENTOS ANTICANCERÍGENOS

En Venezuela, el cáncer representa la segunda causa de muerte de la población, según indican los datos extraídos del Anuario de Mortalidad del Ministerio  del Poder Popular para la Salud (0ficina Central de Estadística e Informática). Si se exceptúa al tabaco como principal causa de cáncer, puede decirse que entre 29,3 y 40,6% de la incidencia de esta enfermedad podría prevenirse con medidas relacionadas al cuidado de la dieta, el control del peso y la actividad física. Estudios epidemiológicos, respaldados con experimentos en animales in vitro, han contribuido a proporcionar conocimiento sobre el vínculo entre dieta y prevención efectiva  del cáncer.
 
Los datos actualmente disponibles evidencian que existe una relación inversa entre el riesgo de cáncer y el consumo de hortalizas, frutas, cereales integrales, fibra dietética, ciertos micronutrientes y ciertos tipos de grasa, así como la práctica de actividad física. Por otra parte, la deficiencia de componentes esenciales de una dieta sana como vitaminas, minerales, proteínas y fibra, ha sido asociada a la aparición de algunos tipos de cáncer.

También existe una relación directa entre riesgo de cáncer y consumo de grasa total (ciertos tipos de grasas −por ejemplo, grasas saturadas−) y alcohol, así como la obesidad (medida como índice de masa corporal alto) y ciertos métodos de preparación de comidas tales como ahumar, salar,  escabechar  y cocer la carne a altas temperaturas.

LOS BENEFICIOS Y PERJUICIOS DE CONSUMIR HÍGADO DE RES

Un hecho muy poco conocido es que el hígado es el único producto cárnico que contiene vitamina C. Durante la época de la colonización de Estados Unidos y Canadá, los tramperos y cazadores, que no disponían de frutas y verduras a la mano, dependían del hígado de las presas que cazaban para aprovisionarse de Vitamina C. Quienes sólo consumían carne, tarde o temprano desarrollaban escorbuto, su enfermedad carencial. 

Propiedades medicinales 
- Nutritivo y antianémico.

Ventajas
Es uno de los alimentos más completos, riquísimo en proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales. El hígado de res contiene casi tanta vitamina A como el aceite de hígado de bacalao, siete veces más que la zanahoria y 50 veces más que la lechuga.

 

 

Propiedades nutricionales

- Un tercio de taza de hígado cocido satisface sobradamente las necesidades cotidianas de vitaminas del Complejo B.

- En riqueza de vitamina C iguala a la toronja y supera a la lechuga, el tomate y el coliflor.

- El hierro que contiene es el que mejor se asimila y lo acumula en tal cantidad que opaca al  huevo, los frijoles y las carnes rojas.

- Además, es el alimento más rico en vitamina B12, tiene 45 veces más que la carne de res, 100 más que la leche y 200 más que el pollo.

- Se le considera también una buena fuente de selenio, un mineral antioxidante muy valioso para protegernos contra el cáncer y los males cardiovasculares.


Desventajas
- Acumula sustancias potencialmente perjudiciales, como el colesterol y las purinas. La fábrica de colesterol en los mamíferos se halla en el hígado, por lo cual no debe sorprendernos que el hígado de res contenga casi el doble de colesterol que el huevo.
- Las purinas son parte de los desechos del organismo al asimilar alimentos ricos en ácidos nucleicos (hígado, riñones, sardinas, frijoles, levadura de cerveza), mismos que se transforman finalmente en ácido úrico, el cual puede favorecer ataques de gota o formación de cálculos renales en personas susceptibles.

Si se tienen antecedentes de cualquiera de estos dos trastornos, no es recomendable el consumo de hígado en demasía. Asimismo, debe evitarse ingerir hígado más de una vez a la semana durante los primeros tres meses del embarazo, ya que su abundancia en vitamina A podría afectar adversamente al feto. 

UNA CUESTIÓN DE COSTUMBRES..


Lo primero es que como con todos los alimentos, las vísceras son especialmente de los que hay que aprender a comer, a partir de la buena disposición para hacerlo. Nuestras mujeres y niños, muy selectivos sin razón, en cuanto a comidas se refiere, no son muy aficionados a ellas, el resultado es una menor oportunidad para aprender a comerlas.

Quizás la razón más importante por lo que han perdido popularidad, sea porque por su contenido de colesterol ha hecho que para la mayoría de los nutricionistas las hayan convertido, sin razón, en una especie de anatema (maldición) y aun para algunos podrían ser fuente de transmisión de algunas enfermedades por lo que, dicen entonces, no vale la pena considerarlas como opción alimenticia.

Hay, por último, un factor subjetivo. Nuestra dieta se ha hecho cada día más norteamericanizada y el norteamericano nunca ha sido muy amante de vísceras, al contrario del europeo, especialmente el mediterráneo que las consume frecuentemente siendo el ingrediente principal de excelentes platos regionales de su dieta, que en buena parte era la nuestra, caracterizada, además, por la variedad y además hoy el venezolano ha reducido considerablemente el número de platos e ingredientes que utiliza periódicamente en su dieta corriente.


A CRITERIO PERSONAL

Por mi parte, considero que, consumidas moderadamente, son una excelente opción gastronómica y nutricional y en algunos casos aportan elementos muy útiles para la alimentación humana, no habiendo una razón absolutamente valedera para desterrarlas de nuestra dieta. Las vísceras son consideradas generalmente como piezas secundarias, aunque dan origen a platos regionales y populares muchas veces deliciosos. Entre ellos podemos citar las más usuales: hígado, corazón, riñón, tuétano o médula, sesos, lengua, molleja o timo, (de res), tripa o panza, chinchurria o intestino, testículos, algunos incluyen también como vísceras la cola, las patas, orejas, trompa, etcétera, aunque las cabezas de res y de cochino son consideradas carnes.

En cuanto a los menudos de pollo, los más comunes entre nosotros son los hígado de pollo y las mollejas de pollo. En Italia son comunes además las crestas y testículos del gallo, ambos considerados una exquisitez. Los hígados y las mollejas de pollo, permiten preparaciones muy variadas y de buen sabor, además de ofrecer texturas diferentes para algunos muy apreciadas, muy suave en el caso de los hígados y un poco dura y elástica en el caso de las mollejas. Los hígados son muy usados en la preparación de terrinas y patés y en rellenos de pavos y otras aves.

EL CONSUMO DE ALIMENTOS VISCERALES


Tema difícil de abordar el de las y vísceras, pues siendo muchas de elIas una verdadera exquisitez gastronómica para algunos, para otros no tienen interés y aún muchos las rechazan completamente.

 

Me refiero con ese nombre, víscera, a las entrañas u órganos interiores del cuerpo de los animales comestibles. En las aves son llamadas en español menudos o menudencias; en francés abbatis; en italiano regaglie; y en inglés giblets. Son cada día menos consumidas entre nosotros, debido a factores muy diversos pero con ellos se pueden preparar platos excelentes.

 

El repudio que producen algunas preparaciones típicas a partir de vísceras de res o de cerdo es más un tema cultural y emocional que de gustos o disgustos.  
Sin embargo, el rechazo a ciertos ingredientes o preparaciones por su aspecto, color y olor está más relacionado con la mente que con el sentido del gusto. En ciertos casos, sencillamente no forman parte de nuestra dieta alimenticia diaria o estilo de vida.


ASPECTOS HISTÓRICOS

A través de la historia, el consumo de despojos, vísceras o menudencias de animales ha sido un tema de amores y de odios. En la antigüedad, emperadores griegos y romanos gozaban con estos placeres gastronómicos e incluían en sus bacanales tripas asadas, hígados de gansos alimentados con higos, mollejas, riñones y corazón, entre otras.

Durante la Edad Media, el consumo de las menudencias era considerado comida para pobres. Éstos se alimentaban con los desechos de las carnes sacrificadas para satisfacer las necesidades de los más adinerados.

Pulmón, lengua, testículos, mollejas, hígado, bazo y riñón, son algunas de las partes blandas del cerdo, la res o el cordero, que no forman parte del lenguaje gastronómico de muchas personas, convirtiéndose en innombrables, y produciendo escozor y destiemple cuando se imaginan masticando un bocado.

No obstante, existen preparaciones aceptadas por la sociedad contemporánea. El paté, por ejemplo, es hecho con hígados de ave; la morcilla tiene entre sus ingredientes sangre de cerdo coagulada; y el exquisito foie gras es hígado de pato.